El hijo de Alberto Chicote le pide perdón por haberle hecho abuelo


 La más reciente emisión de 'Batalla de restaurantes' volvió a brindar a los televidentes momentos cargados de tensión y suspense. En esta ocasión, cuatro hosteleros compitieron arduamente por demostrar cuál es el mejor restaurante de Vigo. Sin embargo, el punto álgido de la noche llegó durante la fase de valoraciones, cuando quedó al descubierto una astuta estrategia de uno de los concursantes. Fue en ese instante cuando Alberto Chicote, el afamado chef y presentador del programa, decidió intervenir y llamar la atención al hostelero por su intento de manipulación.


Claudia, David, Omar y Alberte se enfrentaron en una encarnizada batalla por obtener el reconocimiento de tener el mejor establecimiento gastronómico de la provincia. A lo largo del concurso, los participantes desplegaron diversas estrategias y lanzaron ataques entre sí, evidenciando así la férrea competencia que reinaba en el programa. Sin embargo, fue durante la revelación de las puntuaciones cuando se descubrió una artimaña poco ética por parte de uno de los concursantes.



En lugar de evaluar de manera objetiva, algunos participantes optaron por puntuar a la baja a sus rivales, revelando así la existencia de un juego sucio en la competencia. Los concursantes se percataron de que Alberte Gutiérrez había otorgado calificaciones muy bajas a todos sus compañeros en la mayoría de las categorías, lo cual generó el cuestionamiento de Alberto Chicote. El renombrado chef no dudó en abordar la situación de manera directa y contundente. Al dirigirse al hostelero señalado, Chicote expresó su sorpresa y desaprobación por la decisión de asignar un puntaje tan bajo e injustificado. Ante la pregunta del chef sobre por qué había optado por calificar con un 4 a todos en lugar de otorgar un 5 o 6, Alberte justificó su elección impulsiva y poco reflexiva.


Sin embargo, las explicaciones del concursante no lograron satisfacer a Chicote, quien no dudó en confrontarlo. El chef argumentó que la baja calificación no era aceptable, especialmente porque implicaba no haber considerado adecuadamente el desempeño de sus compañeros en el apartado del servicio. Ante la insistencia de Chicote, Omar Fares reveló la estrategia detrás de las puntuaciones de Alberte, evidenciando así su intento de manipular el resultado del concurso. La revelación de la artimaña por parte de Omar desató una intensa discusión entre los participantes, con Alberto Chicote reprendiendo nuevamente a Alberte por su comportamiento poco ético. A pesar de las protestas del concursante acusado, Chicote dejó en claro que no toleraría la deshonestidad en el programa y reiteró su desaprobación por el intento de manipulación de las puntuaciones.


A pesar del escándalo generado por la estratagema de Alberte, el desenlace del concurso no experimentó cambios significativos. A pesar de las objeciones de Chicote, Alberte Gutiérrez se mantuvo en la posición de liderazgo y fue declarado como el ganador del programa. La revelación de su victoria lo llevó a experimentar un torbellino emocional, que culminó con lágrimas y un intento de disculparse con sus compañeros por su conducta cuestionable.