En la undécima gala de 'Bailando con las Estrellas', Bruno Vila se enfrentó a un desafiante reto después de recibir duras críticas por parte del jurado. El integrante de Mozos de Arousa y su pareja de baile presentaron un quickstep, rompiendo con los bailes convencionales, pero lamentablemente, Bruno cometió varios errores durante su actuación, lo que resultó en una puntuación baja de 27 puntos y lo colocó nuevamente en el último lugar de la tabla de clasificación. Sin embargo, lo más difícil de asimilar no fueron las calificaciones negativas, sino los comentarios despiadados de Gorka Márquez y Julia Gómez Cora, quienes fueron extremadamente críticos con su desempeño.
Gorka Márquez expresó su decepción al notar que, a pesar del tiempo transcurrido desde el inicio del concurso, Bruno no mostraba mejoras significativas en su técnica y postura. En un tono directo, Gorka señaló que la falta de progreso de Bruno a lo largo de las semanas era evidente y preocupante, especialmente dado su extenso historial en el baile. Además, lo instó a recordar las coreografías de manera más efectiva, ya que no podía permitirse olvidos en una etapa tan avanzada del concurso.
Julia Gómez Cora fue aún más contundente en sus críticas hacia Bruno, destacando la incongruencia entre su permanencia en el programa y su nivel de habilidad. Para Julia, era injusto que Bruno continuara en la competencia después de once galas, especialmente considerando que parejas con un nivel de baile superior ya habían sido eliminadas. Sin rodeos, Julia expresó su esperanza de que Bruno dejara su lugar a otros competidores más capacitados y llegó incluso a sugerir su retirada del programa, lo que resultó en un momento extremadamente incómodo y humillante para Bruno.
Además de las evaluaciones severas del jurado, Bruno también tuvo que enfrentarse a comentarios críticos por parte de sus compañeros de competencia, lo que aumentó la presión sobre él antes de su actuación. Algunos de sus rivales expresaron su frustración ante la posibilidad de que Bruno ganara el concurso, mientras que otros lo criticaron por su actitud arrogante hacia las críticas del jurado. Este ambiente tenso y lleno de tensiones contribuyó a afectar el estado emocional de Bruno, quien se sintió profundamente afectado por las críticas recibidas.
A pesar de la adversidad, Bruno mostró una determinación firme para continuar en la competencia y superar los desafíos que se le presentaron. Afirmó que su objetivo principal era disfrutar del proceso y destacó que también él sufría emocionalmente por las críticas recibidas. A pesar de reconocer que el baile no era su fuerte, expresó su compromiso con el esfuerzo y la superación personal. Bruno concluyó que seguiría en el programa si el público así lo decidía, pero pidió que se le permitiera disfrutar de la experiencia y que, en caso de permanecer en la competencia, haría su mejor esfuerzo para ganar el apoyo de la audiencia.
